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Cese de interinos por vacaciones: ¿discriminatorio?

Cese de interinos por vacaciones: ¿discriminatorio?
Interinos, en el artículo se habla de esta figura profesional en el ámbito de la enseñanza y de si es legal cesarlos cuando finaliza el curso lectivo

El contrato de interinidad se utiliza para cubrir las ausencias de los funcionarios que cuentan con reserva en su puesto de trabajo y suele ser la vía de introducción en el puesto de trabajo para los aspirantes a funcionarios. Es habitual en sectores como la Administración, la enseñanza o la sanidad. En este artículo se hablará de si es lícito el cese de los trabajadores interinos cuando se inicia el periodo no lectivo. Finalmente, se harán reseñar a los dos dictámenes de los tribunales de justicia europeos en 2018.

La alegación de los motivos de necesidad y urgencia para el cese de interinos

Cuando se contrata a un interino, la Administración alega motivos de necesidad y urgencia porque tiene que cubrir la plaza del docente que ha decidido marcharse toando un periodo de baja, aunque con la expectativa de volver. Este argumento es el mismo que se utiliza más adelante para el cese cuando este se reincorpora o cuando finaliza el curso lectivo, de manera que conviene tenerlo en cuenta para determinar la licitud o no.

A nadie se le escapa, además, que el despido anticipado cumplía con la función de ahorro de dinero porque no se pagaba al interino durante los meses de julio y agosto, como sí se hace con el resto de los funcionarios. De hecho, esta práctica se empezó a dar en algunas Comunidades Autónomas en 2012, coincidiendo con la época de recortes. De todas formas, no es menos cierto que desde el primer momento esta práctica resultó polémica porque se movía en un vacío legal que la Administración ha tenido que sortear como ha podido.

Lo que sucede es que un funcionario con plaza reservada tiene una serie de derechos importantes que se le niegan de facto a un interino. En consecuencia, convendrá saber que se puede originar un problema legal con los despidos al acabar el curso lectivo.

Diferencia entre periodo lectivo y curso escolar

Este detalle es importante de entender para el profano porque, aunque se piensa que ambos conceptos son equivalentes, no es en absoluto así. El periodo lectivo es distinto del curso escolar y tener esta cuestión clara es fundamental para saber de qué manera se derivan los derechos que están en discusión.

Entenderemos como periodo lectivo el conjunto de días establecidos para impartir lecciones y en los que es obligatoria la presencia del alumno y del profesor. Normalmente, esto es lo que se conoce popularmente como curso escolar. Hay que indicar que el periodo en sí varía en función de la Comunidad Autónoma que establece un calendario con la suficiente antelación para que sea de dominio público.

Sin embargo, el curso escolar no solo engloba el periodo lectivo, sino que también incluiría los meses de julio y agosto, en los que no se imparten lecciones. Por ejemplo, los profesores sí tienen la obligación de estar en el centro educativo aunque no haya clases, lo cual desconoce mucha gente. A efectos de antigüedad y retribución, es evidente que un despido a finales de junio no es lo mismo que a principios de septiembre y se notará mucho la diferencia entre ambos.

La abogacía de la Unión Europea ve trato discriminatorio

En este caso concreto, la jurisprudencia de los TSJ de cada Comunidad Autónoma iba validando esta situación hasta que el de Castilla-La Mancha formuló una consulta a la abogacía general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Ahora bien, conviene señalar que este pronunciamiento no es equivalente a una sentencia en última instancia, aunque tiene el valor de indicar por dónde se tendría que ir. Este primer dictamen podría obligar a modificar el cómputo de las indemnizaciones por despido porque, entre otras cosas, afirma lo siguiente: 

  • El funcionario interino es un trabajador que realiza las mismas funciones que las de un funcionario de carrera, puesto que la idea es que sustituya a este en las mismas condiciones en las que realizaba su labor. En nada se diferencia en cuanto a horas de trabajo y el nivel de cualificación que necesita para realizar su actividad, de manera que no tendría sentido discriminarlo.
  • El TSJCM que formula esta consulta viene a reconocer que, efectivamente, la situación laboral de un interino y un funcionario de carrera, en la práctica, es similar. Este punto es especialmente importante porque lo que viene a decir es que el propio tribunal que formula la consulta es consciente de que, en la práctica, no hay una diferencia sustancial. Si bien es una forma de remitir la resolución a las autoridades judiciales españolas, no deja de indicar que la respuesta ya estaría en la exposición de motivos.
  • En consecuencia, no tendría sentido penalizar a un funcionario interino con el cese cuando finaliza el periodo lectivo porque sería una discriminación. De alguna manera, con esta conclusión se está señalando también el camino de la resolución. La idea es estimar la demanda de los trabajadores y reclamar a la Administración que equipare las condiciones salariales de los interinos con las de los funcionarios de carrera.

El problema está en que, aunque la abogacía de la Unión Europea puede formular dictámenes y aconsejar la resolución de una determinada manera, estos no son necesariamente vinculantes. Por ese motivo, en junio de 2018 sí hubo una sentencia del TJUE que se puede considerar vinculante y que es la que marcará la tendencia a medio plazo.

¿Cuándo y cómo se origina el conflicto?

En 2012 se origina este conflicto cuando algunas Comunidades Autónomas, haciendo una interpretación sui generis en las leyes de presupuestos, que permitían, entre los recortes, el despido de interinos durante las vacaciones. No hay que olvidar, además, que hacer eso suponía el ahorro de dos nóminas mensuales, de manera que ha sido una fórmula utilizada en varios territorios.

Lo que sucede es que a un funcionario de carrera no se le despide cuando finaliza el curso lectivo y, por lo tanto, se entraba en un terreno movedizo no regulado con anterioridad. Es perfectamente posible que el interino vaya a volver posteriormente al mismo puesto, así que el despido no se justifica de otra forma que no sea el ahorro de dinero y con la consecuente merma de derechos. De hecho, no ha de extrañar que estos despidos masivos se iniciasen en 2012, cuando se empezaron a aplicar recortes en la enseñanza con el objetivo de cuadrar las cuentas y poder reducir el déficit en los presupuestos.

En definitiva, lo que sucede es una colisión en una zona gris que se podía interpretar de una determinada forma. Los últimos dictámenes, si bien arrojan algo de luz, tampoco son definitivos, pero vienen a dar la razón parcialmente a los demandantes y a demandados, como se va a poder ver.

Resolución final del TJUE

Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictado una resolución definitiva de 5 de junio de 2018 que matiza el primer dictamen, referida a un incidente en la Comunidad de Madrid. Como se solicitó fuero a los tribunales de justicia europeos, ha habido un dictamen que, en parte, enmienda el de la abogacía general de pocos días antes. Estos son los dos aspectos a valorar de la sentencia que introduce novedades con respecto a la anterior:

Licitud de la legislación nacional

El dictamen del TJUE deja bien claro que es posible aplicar una legislación nacional propia para decidir cómo abonar las indemnizaciones por despido en los trabajadores interinos, y que esta no tiene por qué ser incompatible con la comunitaria. Por lo tanto, sí podría permitir este trato no igualitario siempre y cuando el articulado legislativo así lo establezca.

Asunción de responsabilidades

En la práctica, el TJUE vuelve a remitir la cuestión a los tribunales nacionales para que sean estos los que dictaminen, aunque sí indica que sería recomendable tener en cuenta las expectativas de finalización del contrato. De todas formas, esta aseveración no deja de ser una cuestión subjetiva y, en la práctica, lo que hace es desviar la atención a los tribunales españoles para que sean estos los que marquen la jurisprudencia que consideren oportuna.

Conclusión

Con esta resolución, los interinos podrán acceder a una recuperación parcial de derechos. Hay que indicar que, de esta forma, será más fácil determinar por parte de los TSJ autonómicos cuál es el límite aceptable. Sin embargo, el dictamen inicial de la abogada general Juliane Kokott ha quedado matizado por la Gran Sala del TJUE que, en la práctica, ha remitido de nuevo la cuestión al tribunal que la formuló.

Lo que sí parece claro es que, cuando existe una expectativa clara de prolongación del tiempo de trabajo (como el fin del periodo lectivo), se debería tener en cuenta este aspecto para el cálculo del despido. En definitiva, el TJUE da margen de interpretación a los Estados pero recomienda tener en cuenta estas disfunciones.

Teniendo en cuenta que España da mucha importancia a las recomendaciones de la Unión Europea aunque estas no sean vinculantes, lo probable es que se incorporen a la legislación novedades para no tener estos problemas.