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Conociendo el Reglamento (UE) 2016/425

Conociendo el Reglamento (UE) 2016/425
El Reglamento (UE) 2016/425 regula los requisitos que debe cumplir un EPI para circular por el mercado común, así como las obligaciones de cada operador

Desde el pasado 21 de abril es aplicable el Reglamento (UE) 2016/425, relativo a equipos de protección individual (o EPIS). Como suele ocurrir con los Reglamentos europeos, esta norma ofreció un amplio plazo para que los diferentes agentes económicos y sociales se adaptaran.

En previsión del impacto que puede provocar una nueva regulación de los equipos de protección, se permite que durante un año más se comercialicen productos conformes con la anterior Directiva.

Es decir: hasta el 21 de abril de 2019 podrán venderse productos que se introdujeran en el mercado siendo conformes con la ahora derogada Directiva 89/686/CEE.

Efecto directo del derecho europeo

Estos amplios plazos de adaptación que suelen conceder los Reglamentos obedecen a dos cuestiones:

  1. Los Reglamentos europeos son obligatorios en todos sus elementos y para todos los Estados Miembros desde su entrada en vigor. En consecuencia, sustituyen la legislación interna que se oponga a ellos.
  2. Introducir este tipo de medidas tiene un importante impacto social y económico. Por ello, es conveniente informar a la población con la antelación suficiente para que se adapte a las nuevas normas.

Hay que tener en cuenta que no siempre se conceden plazos de carencia tan amplios, pues estos podrían socavar la efectividad de la norma. Sin embargo, lo conveniente es que se otorguen, ya que las consecuencias son importantes y se hacen notar simultáneamente en 28 países.

En este caso, la medida obliga a adaptar la producción, importación y distribución de equipos de protección individual en toda Europa, y a librarse de los stocks antiguos antes de marzo de 2019.

No obstante, siempre que se introducen medidas de esta magnitud, los diferentes agentes sociales y económicos tardan un tiempo en adaptarse. No hay más que observar el torbellino que ha supuesto la exigibilidad del Reglamento General de Protección de Datos.

Normativa anterior

Desde la entrada en vigor del nuevo Reglamento de EPIS, la anterior normativa quedó derogada. Por tanto, hay que despedirse de la Directiva 89/686/CEE, que armonizó las legislaciones nacionales relativas a los equipos de protección.

Actualmente, la norma rectora es el nuevo Reglamento, que se trata de introducir en las siguientes líneas.

Necesidad de las normas de prevención

La mayoría de los trabajadores entienden que la utilización de los equipos de protección es necesaria en su entorno laboral. Sin embargo, muchos de ellos reconocen no emplearlos. Las excusas son diversas, pero el resultado es el mismo. La utilización de un EPI puede ser molesta, pero reduce las posibilidades de sufrir accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Se estima que en cerca del 10 % de los accidentes mortales no se empleó el EPI. El porcentaje asciende al 15 % cuando se estudia si el EPI era adecuado, o si la empresa lo suministró al trabajador.

Es decir, que un porcentaje elevado de accidentes de graves o mortales consecuencias se relaciona con la insuficiente protección individual.

Espíritu y contenido de la norma

El nuevo Reglamento de EPIS regula cuestiones relativas al diseño, fabricación y venta de los equipos de protección individual. Su objetivo no es otro que garantizar la seguridad y salud de los trabajadores usuarios de tales equipos.

Hay que tener en cuenta el alcance real del efecto directo del derecho europeo que se comentaba arriba. La anterior Directiva buscaba que las garantías de la seguridad de los trabajadores fueran semejantes en todos los Estados Miembros.

Sin embargo, la actual norma es un Reglamento, por lo que establece reglas de protección idénticas para todo el territorio de la Unión Europea.

Campo de aplicación

El Reglamento de EPIS se aplica al suministro de estos bienes. Por ello, estipula el proceder de los diferentes agentes que intervienen en la cadena de producción y distribución.

En este sentido reciben particular atención los importadores, pues estarán encargados de coordinar la legislación del país de origen con la nueva normativa europea. De modo que no podrán introducir al mercado comunitario EPIS que no cumplan con los requisitos de la Unión.

Por supuesto, es de aplicación a los diseñadores y fabricantes del EPI, por ser el primer eslabón de la cadena de distribución.

Excepciones

El nuevo Reglamento no afecta a los EPIS destinados a las fuerzas armadas, al mantenimiento del orden público, a la práctica deportiva o a la navegación. Quedan excluidos otros dos supuestos.

Por un lado, los equipos de protección privada contra condiciones atmosféricas no extremas. Y por otro lado los cascos obligatorios en la conducción de motocicletas y ciclomotores.

Equipo de protección individual

El Reglamento entiende por EPI:«el equipo diseñado y fabricado para ser llevado puesto o ser sostenido por una persona para protegerse contra uno o varios riesgos para su salud o seguridad».

Incluye los componentes intercambiables que contribuyan a la función protectora y los sistemas de conexión a dispositivos o estructuras externas.

Obligaciones de los actores intervinientes

El Reglamento diferencia las obligaciones a cumplir por cada eslabón de la cadena de producción y distribución de los EPIS. El objetivo es que cada uno se encargue de las funciones de garantía y vigilancia que le resulten más cercanas.

Así, los fabricantes y diseñadores deben preocuparse de que sus equipos respeten los estándares de garantía, mientras que los distribuidores deben garantizar la trazabilidad que permite una vigilancia ágil del mercado.

Fabricante EPI

Debe ser un experto conocedor del diseño y producción de los equipos de protección individual. Como tal, evaluará la conformidad del equipo que haya diseñado o fabricado con las exigencias de seguridad de la normativa comunitaria.

Por tanto, elaborará tanto la declaración de conformidad como la documentación técnica que deben acompañar al equipo de protección, y responderá de su certeza.

Además, el fabricante debe garantizar que la producción del EPI va a permitir el cumplimiento continuado de los estándares europeos, y que se produce el etiquetado como se debe.

Pueden designar a un representante autorizado para que realice estas funciones.

Distribuidor de EPI

Está en sus manos asegurar que los equipos de protección que circulan en el mercado cumplen las garantías que requiere la normativa comunitaria. Por ello, deben verificar que el EPI que ponen en circulación lleva el marcado CE y viene acompañado de la documentación exigida.

En este sentido, el Reglamento introduce una novedad, que es la relativa a la venta a distancia. Esto significa que el distribuidor (o importador) de equipos de protección individual que opere a través de Internet, deberá cumplir igualmente las exigencias de garantía y trazabilidad contenidas en el Reglamento.

Importador de EPI.

Su función es más específica que la de los distribuidores, ya que son los que introducen los EPIS en el espacio comunitario. Esto significa que deben velar por que todo EPI importado cumpla con los requisitos que el nuevo Reglamento exige.

De este modo, una de sus funciones es verificar que el fabricante elaborara la documentación técnica del EPI, y que este lleve el marcado CE. Además, deben consignar sus datos junto al equipo, para garantizar su trazabilidad.

La responsabilidad de controlar la adecuación del equipo a las garantías comunitarias puede incluir la realización de ensayos y la adopción de medidas correctoras.

Garantías exigibles

Para facilitar la labor inspectora de las autoridades, los diferentes agentes deben ofrecer garantías en cuanto a la trazabilidad de sus equipos. El objetivo es identificar los equipos introducidos torticeramente en el mercado común.

Por eso, el sistema de trazabilidad permite tirar del hilo y detectar al importador o distribuidor que incumplió el Reglamento. Se trata así de implementar como medida de vigilancia la elaboración de una declaración de conformidad y el acompañamiento de determinada documentación técnica.

Declaración de conformidad

Todo EPI debe acompañarse de una copia de la declaración de conformidad, o bien de una dirección de Internet donde ubicar la misma, para facilitar su trabajo a las autoridades de vigilancia.

Esta declaración deja constancia de que se han cumplido los requisitos de seguridad y salud que exige el Reglamento. Como se ha señalado, es el fabricante quien asume la responsabilidad de que su EPI cumpla realmente estos estándares de calidad.

Documentación técnica

Todos los equipos deben ir acompañados de una documentación técnica completa. El encargado de elaborarla es el fabricante del EPI y, posteriormente, debe conservarla durante un plazo mínimo de 10 años.

Esta documentación aparece relatada en el Anexo III del Reglamento, y debe identificar los medios empleados para garantizar la conformidad del EPI con las normas de seguridad y salud.

Conclusión

En definitiva, puede que el nuevo Reglamento de los EPIS pille por sorpresa a alguna empresa, pero resulta exigible desde hace un par de meses (a fecha de redacción de estas líneas). Los inventarios de EPIS antiguos deberán vaciarse antes del 21 de abril de 2019, porque posteriormente solo podrán comercializarse equipos que cumplan la nueva normativa.

Por tanto, es conveniente conocer el nuevo Reglamento (UE) 2016/425, especialmente si se tiene alguna función dentro de la cadena de producción y distribución de los EPIS o de Prevención de Riesgos Laborales. Cabe esperar que esta norma introduzca mejoras en la seguridad e higiene laboral y facilite el control de las obligaciones de cada agente en la cadena de distribución de los equipos de protección individual.