Blog

El gobierno de las empresas

El gobierno de las empresas

El cambio de Gobierno, tras el triunfo de la moción de censura de Pedro Sánchez puede suponer cambios en la dirección y consejo de administración de hasta once grandes empresas con participación pública, entre ellas  cinco empresas del Ibex 35: Bankia, Aena, Red Eléctrica, Enagás e Indra, y otras, como Renfe, Adif, Agencia EFE, RTVE, Correos o Paradores, en las que hemos visto ya o veremos cambios de presidencia y en sus consejos de administración  que pueden ver cambiar su sillón presidencial, consejeros y directivos con el cambio de gobierno. Lo cierto es que contar con el gobierno adecuado para cada empresa puede ser determinante para el futuro de la misma. Sin embargo, las relaciones entre la composición de los órganos de gobierno y cómo pueden llegar a condicionar sus resultados y crecimiento no es algo que logremos entender con facilidad. ¿Por qué la presencia de un consejero afín al gobierno de turno puede o no ayudar a la empresa? ¿Se trata sólo de favores a determinados miembros del partido de gobierno? ¿No es mejor nombrar expertos ajenos a la política y las instituciones públicas? …

El sentido común podría sugerir que, cuantos más expertos nombremos, mejor. Este tipo de personas conocen las idas y venidas de un sector y están altamente cualificados para evaluar riesgos y oportunidades. De hecho resultan muy llamativas las excusas de desconocimiento de las operaciones y del negocio que algunos presidentes, consejeros y directivos han dado para eximir su responsabilidad en los varios escándalos financieros que han sido llevados antes los tribunales de nuestro país. ¿Si no conocía el negocio por qué acepto el cargo? … La verdad es que desde un punto de vista estratégico y organizativo la composición de los órganos de gobierno de algunas empresas plantea todo tipo de interrogantes, que tampoco debemos apresurarnos a aclarar. Aunque en principio, desde el punto de vista de negocio, un mayor porcentaje de directivos cuya principal experiencia profesional ha sido dentro del sector específico de la empresa debería llevar a mejor resultados.

John Almandoz, profesor del IESE; y András Tilcsik, de la Universidad de Toronto, han publicado recientemente los resultados de un análisis que trata precisamente sobre esta cuestión. Es decir, si tener una mayor proporción de expertos en una materia, esto es, en el ámbito del sector de la empresa es mejor para la misma. Lo curioso de este estudio es que parece indicar que ello no sucede del todo así debido a una serie de factores que explican los profesores:

El primer factor es lo que los psicólogos denominan "afianzamiento cognitivo" (cognitive entrenchment en inglés). A medida que adquirimos más experiencia en un área, obtenemos conocimientos más precisos y detallados, pero también nos volvemos menos flexibles en nuestro modo de pensar. Tenemos menos probabilidades de cambiar nuestra perspectiva. Por eso, un consejo de dirección dominado por expertos puede ser menos eficaz a la hora de reaccionar ante situaciones desconocidas. Las investigaciones relacionadas demuestran que, los equipos formados por muchos expertos del sector son menos ágiles frente a los cambios del entorno competitivo. Las entrevistas del estudio citado lo confirmaron.  Aunque muchos de los entrevistados destacaron el "bagaje" aportado por los expertos, también, como explicó un CEO, "trajeron consigo las costumbres de otras instituciones y quizá no siempre fueron las mejores".

El segundo factor es el exceso de confianza. Es un problema común del juicio experto y afecta a un amplio abanico de áreas y profesionales, desde médicos y físicos hasta economistas y analistas de la CIA. En la banca, por ejemplo, según nos explicó uno de los integrantes de un consejo de dirección, "una directiva con muchos banqueros tenderá a buscar préstamos de manera más agresiva porque creen tener más experiencia e ideas". Sin embargo, decía, "las personas ajenas a la industria suelen ser algo más precavidas".

El tercer factor tiene que ver con el llamado "conflicto de tareas". Se trata del grado en que los miembros de un consejo de dirección presentan distintos puntos de vistas, ideas y opiniones frente a una decisión. Cierto grado de conflicto es esencial porque permite explorar y debatir más alternativas, pero las investigaciones sugieren que una elevada proporción de expertos puede eliminarlo, ya que es posible que los ejecutivos menos expertos privilegien demasiado la visión de los primeros. Cuando los no expertos suponen tan sólo una minoría dentro del consejo, es más difícil que pidan a los expertos justificar su postura y considerar alternativas.

Es arriesgado extrapolar los resultados de este primer estudio a otros sectores y tipos de empresas, pero sí parece indicar que es importante contar con expertos para una gestión ordinaria y quizá otro tipo de perfiles con una experiencia y una visión más multisectorial y multidisciplinar cuando nos enfrentamos a otros retos más profundos de crecimiento y transformación. En cualquier caso, lo que en ningún caso tampoco parece justificar son los bailes políticos en la gestión empresarial. El anclaje político, en estos casos, sólo puede servir para justificar la dañina visión populista del interés clientelar.