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Migración a ISO 45001:2018

Migración a ISO 45001:2018

ISO 45001, es la nueva norma en materia de prevención de riesgos laborales que acaba de ser publicada en marzo de este año.

La misma ha supuesto algunos cambios importantes con respecto al anterior estándar en materia preventiva OHSAS 18001:2007 destacándose:

  • Estructura de alto nivel que refuerza el alineamiento con las restantes normas de gestión, las bien conocidas ISO 9001 e ISO 14001, pero también otras como la relativa a la gestión eficiente de la energía, ISO 50001.
  • Aproximación preventiva del SGSST, mediante la necesidad de contemplar los escenarios no deseados desde la óptica de la oportunidad y el riesgo. Es importante señalar que esta nueva norma, tal y como ocurría con su predecesora, no exige el uso de una metodología concreta para la evaluación del riesgo
  • Los requisitos documentales se limitan a la disposición de información documentada en cualquier soporte. Los requerimientos en relación al acceso, control de cambios, almacenamiento son bastante similares a las establecidas en la predecesora OHSAS 18001:2007.
  • Se refuerzan los mecanismos de comunicación, tanto internos como externos.
  • Se profundiza en la necesidad de analizar tanto el contexto organizacional como las necesidades y expectativas de las distintas partes interesadas que han debido ser convenientemente identificadas con carácter previo.

Ambas normas convivirán hasta marzo de 2021, siendo ésta la fecha límite a partir de la cual cualquier certificación emitida deberá de ser realizado bajo ISO 45001:2018. Se abre por tanto un período en el que aquellas organizaciones que estuvieran certificadas en OHSAS 18001:2007 deberán de migrar sus Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud a ISO 45001:2018.

Analizamos a continuación una posible secuencia que podría facilitar este proceso de migración:

  • Como siempre en los Sistemas de Gestión, la dirección debe liderar este proceso dependiendo de ello en buena medida el éxito. Debe además de buscar la implicación activa de las distintas partes interesadas que tengan algo que decir y que aportar.
  • A continuación, deberá definirse el equipo responsable de las necesarias actividades para llevar a cabo la transición. El mismo deberá recibir formación en la nueva norma y sus requisitos, algunos de los cuales son novedosos. Solo de esta forma se garantizará la disposición de la competencia necesaria para abordar este proceso con éxito.
  • Deberá de hacerse un chequeo del cumplimiento de los nuevos requisitos dado que pudiera darse el caso de que, sin necesidad de intervenir, éstos ya se cumplieran total o parcialmente. Ocurrirá por ejemplo con la participación y consultas de los trabajadores que es parte interesada privilegiada en materia preventiva y que, como se ha indicado, es un aspecto que se refuerza particularmente en esta edición. En el caso de la legislación española, esta participación constituye por sí mismo, un requisito legal por lo que generalmente las organizaciones ya disponen de mecanismo para la atención a estos requerimientos por lo que la intervención a llevarse a cabo en este particular sería, en todo caso, mínima.
  • Una vez esté claro el nivel del cumplimiento de la organización será necesario proceder al establecimiento de un plan de acción con el correspondiente calendario así como los responsables asignados con vistas a la subsanación de los incumplimientos con el SGSST bajo ISO 45001:2018 que hubieran sido detectados.
  • Singular importancia tiene la redefinición del mapa de procesos que va a permitir siempre eliminar redundancias y va a ser una herramienta esencial para la migración.
  • La auditoría interna que ya se contemplaba como un requisito en la anterior OHSAS 18001:2018 lo continua siendo. Es particularmente importante que la misma se oriente hacia los aspectos “migrados”. A partir de los resultados obtenidos deberán de adoptarse todas las medidas correctivas necesarias a fin de eliminar las causas de las distintas desviaciones detectadas.

Citamos a continuación los principales obstáculos que podrían encontrar las organizaciones en la migración de sus SGSST a ISO 5001:2018:

  • Que el SGSST resultante de la migración pierda la alineación e integración con los procesos de negocio organizacionales.
  • Que la alta dirección no se implique de forma activa dado que esto redundaría en cascada sobre el resto del personal.
  • Que entre los trabajadores hubiera resistencia al cambio o que una carga de trabajo excesiva les impidiera centrarse en las actividades que deben de llevarse a cabo. La participación de los trabajadores es requisitos legales, de norma y resulta clave para el éxito del proceso de implantación/migración.
  • Que el equipo de trabajo que deba liderar la migración no hubiera recibido una formación adecuada y se produjeran errores en la interpretación de la norma.
  • Que los canales de comunicación interna o externa resulten insuficientes o bien no resulten adecuados. Ello podría implicar que no se comprendieran las responsabilidades y funciones derivadas de la migración hacia la nueva norma o que los procesos de participación y consulta no se llevaran a cabo de manera adecuada.
  • Que la Política SST no resulte adecuada o no esté alineada con la visión estratégica de la organización.
  • Que los objetivos SST se planteen al margen de la Política
  • Que no haya un total conocimiento de los requisitos legales de aplicación para la organización.

Que no se lleven a cabo o bien no resulten inadecuados los procesos encaminados a la evaluación y seguimiento del SSTT para tratar de alcanzar la mejora continua.